A punto de ser leída.

Se encuentra tatuada en las páginas de un libro no abierto, que polvoriento permanece escondido en la esquina más lejana de aquella librería que nadie visita, la más preciosa de las historias que se convierten en música cuando son leídas por la firme voz inocua de un lector que impulse el viento de su adentro con el motor que se nutre del combustible del amor por la lectura. La historia habla de un pasado escrito en instancias de intermitencia. Narra la vida de un alguien que ya no pisa las mismas tierras del mundo que ahora envuelve su mundo, su libro, en los aromas de la madera que aguanta el peso indeterminado de aquella colección alterna de tinta y pagina.
Allí, por donde rara vez caminas, y cuando caminas lo haces con tu mirada focalizada en la imprecisión que solo permite tu acompañante llamada prisa, se encuentra mi mundo, mi historia, mi vida... a punto de ser leída.


Miguel Ángel dijo
Bellas palabras.
1 Marzo 2009 | 02:07 PM