De mí mismo soy dueño...

Al fin las cosas caen en su tiempo. Es que a veces nos desesperamos y creemos que tenemos las respuestas de preguntas que ni conocemos. Luego uno entiende que todo es incierto, que la vida cambia, que no siempre existe (para todo lo que pasa) verdaderos contextos. Que a veces, el valor de lo que pasa, tenemos nosotros mismos que ponérselo. ¿Todo lo que pasa tiene sentido? La pregunta verdadera es: ¿Qué sentido le estás dando a todo lo que pasa?
Hoy decido que mis alegrías, mis tristezas, mis percepciones positivas, decepciones y hasta fracasos son pasajeros. Todo lo que existe es lo que sostengo, no controlo el pasado, y vagamente me dirijo hacia donde quiero, así que solo en este instante, de mí mismo, soy dueño. En el pasado puede que lo haya sido, en el futuro, lo sueño. Pero ahora mismo me repito, en este instante, de mí mismo soy dueño.


Anita dijo
Me gusta mucho esa actitud positiva!!
9 Enero 2011 | 06:47 PM