Diario 4: Seres de luz
Rodéate de gente que te inspire convertirte en un ser mejor, que te hagan probar cosas nuevas, tomar riesgos seguros, despreocuparte de las opiniones ajenas, disfrutarte la brisa, que te den de sus caricias físicas y emocionales, de su mantecado, de su alegría, que te obliguen a recordar cómo viven los niños, que te hablen de lo mucho que les gusta estar hablando contigo, que te dejen ser tú, que te comprendan incluso cuando no te comprendes, que te apoyen cuando no tengas la razón después de haberte regañado por hacer lo incorrecto, que te hagan sentir que mereces apreciar mas la vida, que te amen por tu mirada y no por lo que miras, que no te busquen tanto pero que siempre estén ahí cuando los necesites, que te acompañen a ver nuevos mundos, a encontrar las respuestas, a atreverte a hacer las preguntas que necesitas escuchar, que te escuchen, que te quieran, que se sienten contigo en la grama, que te provoquen extrañarlos justo cuando dices adiós. Rodéate de esa gente que la gente suele llamar amigos, pero rodéate incluso de amigos tan cercanos que se conviertan para ti en seres de luz.
Hoy pase mi día con cuatro de los seres más importantes en mi vida. Son para mí un oasis de esperanza en este mundo que olvida a quererse con genuina pasión. Daría lo que tengo por la felicidad de cada uno de ellos. Se han convertido en mi fortaleza acompañante en estos procesos que me toca vivir. Estoy poco a poco encontrándome a mí mismo, y durante este fin de semana, me di cuenta que gran parte de mi felicidad está recostada en cada una de sus manos. Si puedo cambiarme a mí mismo, provocar felicidad en mis seres cercanos, entonces estoy un paso más cercano de dejar una huella genuina de amor en este mundo.



Noelinés dijo
que hermosoooooooooooooooooo!!!!!!
15 Marzo 2011 | 09:33 PM